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lunes, 9 de enero de 2017

La importante influencia de Napoleón en el mundo.

Guerras Napoleónicas
    Pocas figuras han merecido en la historia un tratamiento tan amplio y apasionado como el primer Cónsul y emperador de Francia, quien rigió los destinos de Europa durante tres lustros, Napoleón Bonaparte. Para algunos fue el hombre que alcanzó las grandes conquistas de la Revolucón Francesa, dando a su país unas estructuras de poder sólidas y estables; para otros "la encarnación del espíritu del mal" (Chateaubriand), quien traicionó la Revolución y sacrificó la libertad de los franceses. Pero en lo que no cabe duda es en que era un hombre nacido para el mando y la conquista.

    Las batallas libradas desde 1799 hasta 1815 entre Francia y varias naciones europeas son ya históricamente conocidas como las Guerras Napoleónicas, prolongando las guerras mantenidas entre Francia y Europa durante la Revolución Francesa. No se sabe cuando comenzó exactamente estas guerras, hay quien considera que comenzó con la llegada de Napoleón al poder y su dictadura y otros que la sitúan junto con la propia revolución. Hoy en día se tiende a llamar las Guerras de Coalición por haber sido impuestas a Napoleón por parte de los aliados. 

    Estabilidad política y pacificación social, sin renunciar a las grandes conquistas de la Revolución, eran los principios que, al menos en teoría, pretendía Napoleón, quien desde sus primeras manifestaciones públicas anunciaba esa idea de renovación dentro de un orden por el resto de Europa.

Coronación de Napoleón
    Ya en sus primeras campañas en Italia manifestó una captación de los principios tácticos y estratégicos que existían en las guerras de la época, reformando y refinando poco a poco la composición hasta convertirlos en una perfecta maquinaria de guerra, siempre bajo su dirección personal. Se formó un período de guerras, destacando las tres coaliciones que conformaron los enfrentamientos, siendo el principal objetivo de Napoleón dominar toda Europa proclamando los derechos humanos y lo consiguió en gran parte.

    Durante la Primera Coalición, Francia luchó contra la alianza formada por Gran Bretaña, Prusia, Austria, el reino de Cerdeña, las Provincias Unidas y España, siendo éste el primer intento de acabar con el republicanismo. En menos de un año, Napoleón había vencido a las fuerzas de Austria, superiores en número. Tras ello, se le asignó el mando de una expedición con el objetivo de conquistar Egipto para cortar la ruta británica a la India, pero la invasión fracasó tras la batalla del Nilo y Napoleón regresó a Francia. Fue en estas batallas donde desplegó por primera vez a gran escala su talento como jefe militar.

     La Segunda Coalición comenzó durante su estancia en Egipto, integrada por Rusia, Gran Bretaña, Austria, el reino de Nápoles, Portugal y el imperio otomano. Los principales conflictos tuvieron lugar en el norte de Italia y en Suiza. En el primer lugar, los austriacos y los rusos vencieron a los franceses, pero el resultado de la lucha en Suiza fue más favorable para los franceses, donde los rusos se retiraron del conflicto expresando como motivo la falta de cooperación de los austriacos. Cuando Napoleón regresó a su país, se hizo con el poder mediante el golpe de Brumario e instauró el Consulado, que era un gobierno ejecutivo que en la práctica daba al primer Cónsul (el propio Napoleón) la máxima autoridad, ofreciendo posteriormente la paz a los aliados, aunque la Coalición rechazó su propuesta. La Paz de Amiens firmada por Francia y Gran Bretaña resultó ser una gran suspensión de las hostilidades, llevándose a cabo un conflicto entre ambos países por la isla de Malta que, junto con algunas alianzas, provocaron la Tercera Coalición.
   
La Europa de 1750
    La concentración de un ejercito francés en Boulogne hizo pensar a los británicos de una posible invasión a Inglaterra, llevándose a cabo la Tercera Coalición. Tras ello, sus tropas se dirigieron hacia Austria, derrotando a las fuerzas austriacas en la batalla de Ulm y conquistando otros lugares. Una vez llegado a Austria, Bonaparte venció a las fuerzas austro-rusas, firmándose el Tratado de Persburgo. Aprovechando la situación, Napoleón nombró rey de Nápoles a su hermano José Bonaparte y rey de Holanda a su otro hermano, Luis I Bonaparte, quedando casi toda Alemania bajo el control de éste y produciéndose la Cuarta Coalición ante el incremento del poder de Francia en Alemania.

    Finalmente, en 1808, Napoleón dominaba toda Europa (a excepción de Rusia y Gran Bretaña), pero empezó a surgir el espíritu nacionalista en algunas naciones derrotadas y Gran Bretaña no dejaba de ser su mayor oposición. En 1812, Francia y Rusia entraron en guerra debido a la negación de aplicar el Bloqueo Continental. Francia derrotó a Rusia, pero quedó muy afectada por la guerrilla. Tras ello, el Imperio Ruso se unió a la Quinta Coalición junto con Prusia, Gran Bretaña y Suecia, e invadieron Francia desde el norte, tomando París y provocando la abdicación y el exilio de Napoleón.

    Debido a ello, los miembros de la Quinta Coalición se reunieron para restaurar las monarquías que desaparecieron con Napoeón. Mientras ello, éste consiguió escapar de Elba y volvió a Francia, formando un ejército que fue derrotado finalmente en la batalla de Waterloo, poniendo fin a las Guerras Napoleónicas.

   

    Rocío Perera Domínguez.

   
   



miércoles, 2 de noviembre de 2016

Tratado de Versalles ¿causa o excusa?



La Segunda Guerra Mundial es uno de los atentados más graves y mortíferos sufridos en la historia del mundo junto a la "Gran Guerra". Todos hemos oído hablar  y estudiado estos conflictos del pasado y de algunas disputas que aun continúan en la actualidad. Uno de los acontecimientos más importantes de estas dos grandes guerras fue el Tratado de Versalles, protagonista de nuestra entrada en el blog.

Tras la Gran Guerra, todos los países, aliados, potencias vencedoras, etc. se recuperaban del gran exterminio y consecuencias de la guerra. Todo el planeta necesitaba firmar una paz justa, reparar en daños y ser compensados, pero sobretodo se necesitaba evitar que otra nueva guerra pudiese asolar al mundo como lo acababa de hacer esta. Sin embargo, la realidad era otra. El Tratado de Versalles entró en vigor el 10 de enero de 1920, donde se establecía que las potencias perdedoras y centrales (Alemania y sus aliados) aceptasen toda la responsabilidad moral y material de haber causado la guerra.
Mapa de Europa (1923)

El Tratado de Versalles no consiguió frenar las ansias de guerra, si no aumentarlas con las injusticias que se establecían en su tratado de paz. Estas decisiones abusivas declaraban a Alemania como la única causante del conflicto y tuvo que hacerse cargo con todas las injusticias territoriales, militares y económicas que le fueron impuestas como la pérdida de gran parte de sus territorios como Polonia, Alsacia y Lorena; disminución del tamaño de su ejército y desarme del mismo; pagar indemnizaciones económicas a los Estados Victoriosos, etc. Más específicamente, las cláusulas territoriales provocaron que Alemania perdiera considerablemente su territorio europeo (13%), además entregó todo su imperio colonial que fue repartido entre Reino Unido y Francia. Respecto a sus cláusulas militares Alemania entregó su material militar y la flota de guerra; redujo su ejército y eliminó su artillería pesada, submarinos y aviación; se le prohibió fabricar material de guerra... etc. En las cláusulas morales y políticas se declaró a Alemania como única responsable de la guerra y se le prohibió enteramente el ingreso en la Sociedad de Naciones. Las cláusulas económicas fueron enormes y siempre iban beneficiadas para los Estados Vencedores de la guerra y redujeron a Alemania a la miseria. Se realizaban expropiaciones de la propiedad privada en los territorios perdidos lo que era totalmente un robo; entrega de la flota mercante que suponía un freno en el libre comercio alemán, y para rematar la entrega forzosa de carbón y otros productos que arruinaron la industria alemana. Y sí, todos estamos de acuerdo en que el Tratado de Versalles finalizó la Primera Guerra Mundial pero sin duda, para dar un paso a la Segunda Guerra Mundial. Ésta última comenzó por los conflictos no resueltos en la Primera Guerra Mundial y por todos los problemas económicos en la inmediata posguerra, tras el "crack" de 1929 y la crisis y debilitamiento del sistema liberal. Todo esto fue lo que contribuyó al desarrollo de las corrientes fascistas en Italia y Alemania. El Tratado de Versalles solo provocó una fraguada paz con condiciones abusivamente impuestas que conllevó a incrementar las tensiones entre los países.
El Tratado de Versalles se convirtió en esa esperanza de paz, pero también en una excusa para la nueva guerra. Las cláusulas económicas y las reparaciones de guerra que establecía el Tratado eran a todas luces exageradas que recaían principalmente sobre Alemania. Esto provocó un gran resentimiento a dicho país ya que se le hacía pagar por unas culpas que no eran solamente suyas. Hitler y Mussolini utilizaron todos estos motivos para golpear la razón de sus conciudadanos y revivir el campo de batalla en Europa. Por un lado, la Alemania de Hitler se vio afectada por todas las cláusulas injustas que le fueron impuestas e Italia, que a pesar de formar parte de la alianza vencedora, no vio compensados sus sacrificios y su esfuerzo bélico con la satisfacción de sus demandas territoriales. Las corrientes extremistas italianas y alemanas junto a las aspiraciones nacionalistas anteriores a la Primera Guerra Mundial asumieron el revanchismo suscitado por el Tratado de Versalles y el militarismo expansionista en doctrinas como la del "espacio vital", que preconizaba la necesidad ineludible de obtener un ámbito territorial dotado de la extensión y los recursos necesarios para asegurar el desarrollo económico y la prosperidad de la nación. Hitler despreció todas las disposiciones de Versalles y preparó a su Alemania para volver a conseguir sus territorios. Se saltó todos los puntos que marcaba la "paz" de Versalles, implantó el servicio militar como obligatorio y ordenó un rearme masivo que convirtió a Alemania en un gran y fuerte ejército; reactivó la industria nacional y fortaleció sensiblemente la economía del país y su propio liderazgo. Pronto Hitler se apoderaría de numerosos territorios fijando su principal objetivo en Polonia cuyo territorio fue arrebatado por el Tratado de Versalles a Alemania. Alemania firmó un tratado con la URSS que le aseguraba su tranquilidad de no luchar en un doble frente con Francia y Gran Bretaña y el 1 de septiembre de 1939 se iniciaron las operaciones militares y dos días después se declaró la guerra por Francia e Inglaterra. Comenzó de nuevo lo que todos temían o lo que el Tratado de Versalles causó, la Segunda Guerra Mundial.

Economías Europeas



En esta entrada podremos informarnos plenamente de la Primera guerra Mundial y entender que el Tratado de Versalles fue injusto hacía Alemania y que sobretodo fue uno de los causantes del segundo desastre mundial, la Segunda Guerra Mundial.
Más información aquí.


Tania Encina Fernández.